Israel. El pueblo elegido
Israel. El pueblo elegido
Génesis, capítulos 11:24-32
La promesa
Génesis, capítulos 12:1-9
¿Por qué Dios escogió a Israel?
La verdadera razón de por qué los escogió, mientras estemos en este mundo, nunca la sabremos. Quienes fueran fieles a Su Palabra, con seguridad irían al Cielo; ahí en Su Reino, Yahweh Dios se los explicará, Mateo 24:13: Mas, el que persevere hasta el fin, este será salvo.
No obstante, podemos deducir y así lo haremos, desde las Sagradas Escrituras. Inferimos tres razones. La primera, provechosa, de acercamiento a Dios; la segunda, nociva, por ser un pueblo terco; y la tercera, quizás profética.
Beneficiosa, de acercamiento a Dios:
Dios bendijo a todas las naciones del mundo a través de Abraham, Ismael, Isaac y Jacob, más los doce hijos de este último, que son las doce tribus de Israel (Génesis 22:17-18: [...] En tu simiente serán bendecidas todas las naciones de la tierra, por cuanto atendiste a mi voz).
Nociva, por ser un pueblo testarudo:
Por su idiosincrasia (Éxodo 32:9: Después el Señor dijo: —He visto lo terco y rebelde que es este pueblo). Han sido, son y serán ejemplo de índole negativa.
Revisemos las dos premisas al mismo tiempo; no es posible separar la una de la otra, las dos se encuentran o son inherentes al comportamiento humano; sin embargo, al ser escogido Israel por Yahweh Dios, se tiende a creer que ese escogimiento fue por ser hombres buenos y piadosos, fieles y obedientes; nada más equívoco que esta apreciación; obviamente, no todos y cada uno de ellos lo son; hay muchos ejemplos, Job fue un hombre bueno, piadoso, fiel y obediente.
Job 1: 20 Entonces Job se levantó, rasgó su manto, se rasuró la cabeza y, postrándose en tierra, adoró, 21 y dijo:
«Desnudo salí del vientre de mi madre.
Y desnudo volveré allá.
El Señor dio y el Señor quitó;
bendito sea el nombre del Señor».
22 En todo esto Job no pecó ni culpó a Dios.
Y existen más hombres y mujeres justos y judíos, descritos en las Sagradas Escrituras. Sin embargo, también hay lo contrario. Uno de los actos de desobediencia más notables es cuando Moisés recibía los diez mandamientos de las manos de Yahweh. Mientras el patriarca recibía las tablas de ley; abajo, en el desierto, el pueblo que fue liberado del yugo de Egipto por Dios participaba en acto de idolatría adorando al becerro de oro (Éxodo 32:1-6). Su poca paciencia (judía) o visión de futuro, desobediencia e infidelidad, incluyendo a Aarón, hermano de Moisés, que luego sería sacerdote, los llevó a cometer actos que Dios deploraba; a sabiendas, el pueblo escogido pecaba.
Hemos revisado un caso positivo individual y un caso negativo del conglomerado del pueblo. Pero también hay negativos individuales, como la desobediencia del rey Salomón. Hay de todo. De esta visión simple, pero real y contundente, Dios nos da ejemplos para que tomemos como referencia a su pueblo, para que no hagamos actos o acciones moralmente cuestionables y, asimismo, obedecer y cumplir en la práctica diaria Sus mandamientos y enseñanzas. Cumplir antes que nada el mandamiento número 1: Amar a Dios por sobre todas las cosas, Éxodo 20:2-3: "Yo soy el Señor tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre". "No tendrás otros dioses delante de Mí." Referencias cruzadas: Deuteronomio 5:6-7; Deuteronomio 6:4-5 (El Shemá).
Este mandamiento, mentiríamos si dijéramos que no lo cumple, sí lo acatan y a rajatabla, tanto que inician guerras por llevarlo a fiel cumplimiento. No malinterpreten, sí debemos amar a Dios por sobre todas las cosas, pero no debemos tergiversar el mismo o tomarlo como excusa para iniciar las famosas guerras “santas”. Yahweh Dios y su Hijo, Jesús, y el Espíritu Santo, con el Nuevo Pacto (la última cena), implantaron y promulgaron la paz para todas las criaturas sobre la faz de la tierra.
En el Nuevo Testamento, Jesucristo reafirma y resume el primer mandamiento al responder a las preguntas de los maestros de la ley, identificando el amor a Dios como el mandato más grande y supremo de todos. Mateo 22:37-38; Marcos 12:29-30; Lucas 10:27. Sin embargo, los judíos no reconocen a Jesús como el Mesías prometido, el Hijo de Dios y Dios mismo. Por tal razón conspiraron para que los romanos lo mataran; insistimos, no fue todo el pueblo judío.
Ustedes dirán: La desobediencia y la infidelidad las puede cometer cualquier pueblo sobre la faz de la tierra. Es cierto; no obstante, no debieron ser desobedientes porque Dios los protegió, todo el tiempo hasta 400 años aproximadamente antes del nacimiento del Señor Jesucristo. Esto no significa que hoy Dios los ha abandonado, no, ellos serán salvos; lo dice Pablo en la carta a los Romanos del capítulo 10 al 12.
Eso sí, hay que recalcar sobremanera que varios patriarcas, profetas y reyes de Israel fueron fieles a Yahweh, Dios.
Junto con la aplicación mal entendida del primer mandamiento, también está el imputar de modo erróneo la famosa ley judía: el ojo por ojo. Los judíos, más bien los rabinos, crearon un manual de leyes morales conocido como el Talmud, pero este fue creado desde el siglo III hasta el V d. C. Antes de esta fecha, lo aplicaban tal cual lo dice la Biblia en el A.T. o el Tanaj, como lo conoce el pueblo judío. No existían tergiversaciones. Creemos nosotros, el blog, que las distintas diásporas durante estos dos mil años son uno de los causales del torcimiento de dicha ley. A continuación, copias de los versículos que tratan esta ley del ojo por ojo y cómo debe ser aplicada.
Ley del talión o ley de la semejanza:
Éxodo 21:23–25:
«Mas si hubiere muerte, entonces pagarás vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe.»
Levítico 24:19–20:
«Y el que causare lesión en su prójimo, según hizo, así le sea hecho: rotura por rotura, ojo por ojo, diente por diente; según la lesión que haya hecho a otro, tal se hará a él.»
Deuteronomio 19:21:
«Y no le compadecerás; vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie.»
En el Nuevo Testamento, Jesús hace referencia a este mandato dentro del Sermón del Monte:
Mateo 5:38–39:
«Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra».
A. Definición y propósito de esta ley
Aunque en la actualidad la frase suele asociarse con la venganza, en el contexto bíblico e histórico cumplía una función jurídica muy particular:
Coto a la venganza: Su meta primordial fue detener el exceso de castigo y evitar las guerras o enemistades de sangre ilimitadas entre familias o tribus. Se aseguraba de que la pena no sobrepasara la gravedad de la falta cometida.
Hoy por hoy, Israel no cumple la ley que ellos dicen respetar; todo lo contrario, se extralimita en su búsqueda de justicia, En esta última guerra (7 de octubre del año 2023) que estamos viendo y casi sin soluciones, es cierto que los israelitas fueron atacados primero, pero ya han alcanzado sus objetivos y con creces; sin embargo, aún continúa su ofensiva bélica, ¿por qué? En la actualidad hay muchas variables, desde las teológicas, políticas, geopolíticas, étnicas y las ineludibles económicas. No solo es por un “simple acto de justicia”, tanto de un lado como del otro. Es decir, el Corán de los musulmanes, que en sus escritos proclama la bondad; los extremistas tampoco le dan fiel cumplimiento a lo que dice Alá. Dos pueblos de origen abrámico ENFRENTADOS, no lo olviden; ¿qué podemos esperar si para ellos todo es venganza?; y para nosotros los cristianos todo es poner la otra mejilla.
Anécdota paradójicamente macabra del ataque de Hamás el 04.10.2023
La anécdota es real y ocurrió durante los ataques del 7 de octubre de 2023. La protagonista es Ester Cunio, una mujer argentina de 90 años que vivía en el kibutz Nir Oz. Su historia se dio a conocer en el documental Voces del 7 de octubre - Historias latinas de supervivencia. Dos milicianos armados de Hamás irrumpieron en su casa y pretendían llevársela secuestrada; la comunicación era casi imposible porque ella habla español y un hebreo de poco nivel. Ester les preguntó si veían fútbol y les dijo: "Yo soy de donde es Messi". Uno de los atacantes sonrió, le dijo "¡A mí me gusta Messi!" y, en un acto surrealista, le dio su rifle para que posara con él y se tomaron una fotografía antes de marcharse, mientras gritaba: ¡Messi, Messi! No la secuestraron, gracias a Dios.
¿Cuál es el punto de esta anécdota? Reflexionemos desde dos perspectivas: filosófica y humanitaria.
El suceso de Ester Cunio deja entrever profundas paradojas y contradicciones del comportamiento humano en cualquier contexto:
La deshumanización del agresor y la angustia de la agredida compartieron una imagen destacada en el deporte.
La guerra transforma a la persona. Actúan subyugadas a la supervivencia; algunas veces son lógicas, pero deshumanizantes; ven al contrincante como a un objeto a destruir que debe ser neutralizado o sometido. No obstante, la irrupción de la figura de Lionel Messi rompió de modo temporal esta actitud. La sabiduría y cultura popular, además del deporte, sirvieron como puente intercultural instantáneo que devolvió la condición de ser humano a la anciana a los ojos del agresor, y ellos mismos se convirtieron en humanos piadosos. ¿Se acordarían del Islan? Este hecho refleja la fragilidad de la ética humana cuando las normas morales convencionales se ponen en pausa durante un conflicto bélico; eso sí, la decisión que sirvió para que, por lo menos, una vida humana, se salvara; y todo producto de una atracción global por un ídolo deportivo. Esto señala y explica que existe un anhelo de conexión común en los seres humanos. Un juego de fútbol y un campeón deportivo global compartieron, por unos segundos, el amor y la paz. Cuando debía ser, por consecuencia de la descendencia de Abraham, es decir, el amor, la piedad y la misericordia debieron ser productos del amor a Dios.
La siguiente explicación sobre las guerras árabe-israelíes es profética, pero las buenas intenciones modernas han cambiado la exégesis. Leamos, estudiemos y reflexionemos sobre los siguientes versículos:
Génesis 16:12 (Anuncio del ángel a Agar)
«Él será un hombre indómito [como un asno salvaje]; su mano será contra todos, y la mano de todos contra él, y habitará enfrente de todos sus hermanos.»
Génesis 21:13: (El hijo de la carne)
«Aunque también del hijo de la sierva haré una nación, porque es descendiente tuyo». 18 Levántate, alza al muchacho y sostenlo con tu mano, porque Yo haré de él una gran nación»… 21 Y habitó en el desierto de Parán, y su madre tomó para él una mujer de la tierra de Egipto.
Génesis 25:17-18 (Límites y asentamiento de Ismael)
«Y habitaron desde Hávila hasta Sur, que está enfrente de Egipto, en dirección a Asiria; y se establecieron enfrente de todos sus hermanos.»
No sé ustedes, pero nosotros la vemos como una profecía. En realidad, para algunos teólogos modernos continúa siendo una profecía. A partir de los siglos XX y XXI, varias denominaciones evangélicas, judeocristianas, judías, la Iglesia católica y musulmanes cristianos la consideran guerras de ─etiología histórica─, o sea, son a causa de varios conflictos que, a través del tiempo, no han logrado sanar heridas, por lo cual son la razón de la prolongación de estas guerras. Las posturas oficiales de estas religiones rechazan cualquier interpretación de la Biblia que promueva un "determinismo bélico" o justifique el odio eterno entre los pueblos. Básicamente, sustenta tal argumento en Génesis 17:20: "En cuanto a Ismael, también te he escuchado". Yo lo bendeciré y le daré una descendencia muy grande y muy numerosa. Será el padre de doce príncipes y haré de él una gran nación. Afirman y sostienen que en este verso, Yahvé Dios bendice a Ismael, tal cual reza en él. Señalando muy claramente que no es una guerra profética, sino heridas que se han infectado, encriptamientos étnicos, políticos regionales, geopolíticos y motivos económicos malsanos, más que causas teológicas. Asumir que la Biblia "ordenó" un conflicto geopolítico milenario entre árabes y judíos es considerado por la teología católica moderna y otras como una manipulación o mala interpretación del texto sagrado. El detalle está en que todos los teólogos hasta el siglo XX creían que SÍ era profético. Hoy se busca que ese conflicto no se eternice y tienen razón. Pero…; sin embargo, se mueve…
CONCLUSIÓN
Hoy en día, en pleno siglo XXI, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que las causas son multifactoriales. La verdad solo la sabremos cuando estemos frente a Dios y preguntemos por qué tanta beligerancia entre árabes y judíos. Esa pregunta solo la podríamos hacer si perseveramos en Dios. Recuerden: solo el que persevere hasta el fin, ese será salvo, Mateo 24:13.
Resspeto a la pregunta del inicio si el Israel del AT es el estado de Israel actual: desde el punto de vista etnico, no del todo, quizás alguno judios ultraortodoxos sean descedinte directo, pero es poco probable. Ahora desde la perspectiva religiosa si son los mismo judios que practiacan los ritos y simbolgía de sus antepasadps y la adoración a un solo Dios: Yahweh. como los cristianos y los musulmanes, que son las tres relgiones monoteístas o sea descendientes de Abraham.
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