Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2024

¿Por qué nuestro Dios eligió a Israel?

Imagen
  ¿Por qué nuestro Dios eligió a Israel? Jerusalén, Muro de los Lamentos (judío). Mezquita islámica Génesis, capítulos 11:24-32 ¡Dios lo eligió! ¿Por qué? La promesa  El pueblo de Israel, del Antiguo Testamento, ¿Es el mismo que existe actualmente, es decir, el Estado de Israel? La respuesta es: Sí y no. Génesis, capítulos 12:1-9   ¿Por qué Dios escogió a Israel?   La verdadera razón de por qué los escogió, mientras estemos en este mundo, nunca la sabremos. Quienes fueran fieles a Su Palabra, con seguridad irían al Cielo; ahí en Su Reino, Yahweh Dios se los explicará, Mateo 24:13 : Mas, el que persevere hasta el fin, este será salvo .  No obstante, podemos deducir y así lo haremos, desde las Sagradas Escrituras . Inferimos tres razones. La primera, provechosa, de acercamiento a Dios; la segunda, nociva, por ser un pueblo terco; y la tercera, quizás profética.  Beneficiosa , de acercamiento a Dios: Dios bendijo a todas las naciones del mundo a través de Abr...

El sacrificio a Isaac 2ª parte

Imagen
  El sacrificio de Isaac, 2.ª parte Foto #1: Abrahán y su hijo Isaac   La fe es el emisor-receptor (cabezal) que une, sostiene y prolonga la firmeza del trípode espiritual: Confianza, humildad y obediencia configuran las columnas del caballete. Tanto la confianza, la humildad y la obediencia nos ordenan ser siervos e hijos adoptivos de Yahweh Dios. Y es en el cabezal (la fe) donde se afianzan la salvación y la vida cristiana . Si esta unidad espiritual la mantenemos sólida, podemos entregar el fruto de la cristiandad que, bien dirigida, — predicará sin hablar —; es decir, seremos ejemplo, como las experiencias del Patriarca Abrahán. En esta historia estamos viendo el epítome de una vida de fe, confianza, humildad y obediencia a Dios. G én 22:7 Dijo Isaac a su padre Abrah án: «¡Padre!» Respondió: «¿Qué hay, hijo?» —«Aquí está el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto?» G én 22:8 Dijo Abrah án: «Dios proveerá el cordero para el holocausto, hijo mío...