Muerte de Abrahán: Apología de fe

 Muerte de Abrahán

Fotos artísticas: Abrahán. Padre de la fe y de multitud de naciones

La fe se fortalece en la Palabra de Dios, etérea y al mismo tiempo perceptible. Visible en el crepúsculo del amanecer. Audible en la voz de un ser amado. Palpable en tu corazón. No se basa en la razón, sino que se edifica en el amor hacia Dios.

Génesis 25. Capítulo completo en este enlace.

Gén 25:1 Abrahán volvió a tomar otra mujer, llamada Queturá. Gén 25:5 Abrahán dio todo cuanto tenía a Isaac. Gén 25:6 A los hijos de las concubinas que tenía Abrahán les hizo donaciones y, viviendo aún él, los separó de Isaac, enviándolos hacia levante, al país de Oriente. Gén 25:7 Éstos fueron los días de vida de Abrahán: ciento setenta y cinco años. Gén 25:8 Expiró, pues, Abrahán y murió en buena ancianidad, viejo y lleno de días, y fue a juntarse con su pueblo. Gén 25:9 Sus hijos Isaac e Ismael lo sepultaron en la cueva de Macpelá, al borde de la finca de Efrón, hijo de Sójar, el hitita, enfrente de Mambré. Gén 25:10 Era la finca que Abrahán había comprado a los hijos de Het; allí fue sepultado Abrahán con su mujer Sara. Gén 25:11 Después de la muerte de Abrahán, bendijo Dios a su hijo Isaac. Isaac se estableció en las inmediaciones del pozo de Lajay Roí (Viviente-que-me- ve).

Datos curiosos

La compra y venta de la cueva de Macpelá (tumbas de Sara y Abrahán), incluye casi la totalidad del capítulo 24; y aquí, en el capítulo 25, ocupa el hagiógrafo, 11 versículos de 34, para narrar la muerte del Patriarca Abrahán, ¿por qué? Es de suponer que la muerte del amigo de Dios, es más trascendental que la compra de una parcela. Parecería decir Moisés (autor humano), ¡Abrahán murió!, ¡y a otra cosa! 

La cronología Bíblica inicia en Abrán. Yahweh Dios en Génesis 17:4-6 llama a Abrán hacia el año 2166 a.C. Se deduce que el nacimiento de Moisés ocurre el año 1526 a.C. Josué ingresa a la tierra prometida alrededor del año 1406 a.C. Se nombra al Patriarca en el Nuevo Testamente 70 veces. Abraham vivió, después del matrimonio de Isaac, 35 años.

Nota necrológica. ¿En el sepulcro de Abrahán, la inscripción del epitafio en la lápida, qué narraría? El epigrama es algo que recuerda las virtudes de una persona, o un instante de heroísmo, o una trascendental coyuntura, o toda una vida, ¡bien vivida!, o su aporte a la humanidad ¿Qué hubiésemos realzado nosotros, al ser responsables de tamaño mandado? ¿Qué hubieras agregado tú?  

Reflexión

Keturah o Cétura, mujer no hebrea, que varias traducciones y exegetas, por la tradición o inferencias, la sitúan como concubina y otros como segunda esposa de Abrán. Como haya sido, esposa o concubina, de ella tuvo varios hijos. Muchos expeditos dudan que este relato sea cronológico y que es posible que haya sido otra concubina a más de Agar en vida de Sara, lo atribuyen, a que pudo ser así, por la edad avanzada de Abrahán (140 años), por tal circunstancia, afirman que los tuvo cuando Sara vivía, porque en aquella época, Dios le había dado el impulso vigoroso de engendrar. El blog cree, y como todos sabemos, —para Dios, nada es imposible—, debido a estas razones, los hechos sucedieron tal cual está relatado en este capítulo. Los muchos hijos que tuvo con Cétura, a cada uno, Abrán, los despachó con fortuna, y los desterró a vivir lejos de Isaac. En las reflexiones cruzadas descritas abajo, en la una y dos, se puede leer la descendencia de estos hijos. Lo destacado, como Dios prometió, Abrahán, sería padre de muchas naciones, tanto de la descendencia de Isaac, hijo de la promesa, e igual la descendencia de los hijos de sus otras mujeres. 

Referencias cruzadas

1.   Jueces 6:1 Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová los entregó en mano de Madián por siete años.

2.   Salmo 83.9 Hazles como a Madián, Como a Sísara, como a Jabín en el arroyo de isón; 10 Que perecieron en Endor, Fueron hechos como estiércol para la tierra.

Continuemos el análisis:

Gén 25:8a Expiró, pues, Abrahán y murió en buena ancianidad, viejo y lleno de días, y fue a juntarse con su pueblo.

Y murió Abrán o  Abrahán, como Yahweh lo bautizó. Pese a haber sido, amigo de Dios, el primer Patriarca y padre de muchas naciones; sin embargo, murió como un simple mortal. Y sin mucho aspaviento. El hagiógrafo Moisés, en el libro del Génesis, relató la partida Abrahán de una forma clara, concreto y concisa. La vida peregrina del Patriarca, esta vida imperfecta, de todos los humanos, de la cual no saldremos vivos, debemos cobertirla en escuela de formación espiritual, porque aquí, recibiremos las enseñansas de Yahweh, aquí en esta vida, nos ganaremos la vida eterna. Yahweh Dios nos da la oportunidad. Si vencemos al mundo, seremos perfectos e inmortales, como Él lo ha prometido. Yahweh cumple las promezas. Dios es perfecto, no miente. 

Al inicio de esta publicación, allí, enfatizamos el poco espacio que ocupa la narración de la muerte de Abrahán en la biblia, y eso es por varias razones. Dios es mucho más importante que cualquier hombre, pasado, presente y futuro. Y si Abrahán fue lo que fue, lo fue, por Gracia de Dios, Él vio potencial en Abrahán para que obrase como Su instrumento, sería el padre del pueblo escogido, paradigma de la fe y padre de muchas naciones. Dios colmó de bendiciones al Patriarca. Aunque, debemos ser ecuánimes y reconozcamos el libre albedrío. Todo lo que Abrahán realizó y dejó de hacer, no solo fue por predeterminación de Dios, también por su potencial como ser humano fiable. Sin embargo, sus cualidades, hoy admiradas por nosotros, tuvieron una gran dosis de bendiciones de Dios. Abrahán no hubiese sido lo que fue, sin la ayuda de Dios. Entonces el mérito no es de Abrahán, sino de Yahweh. Tú, hermano ten fe.

La primera parte del versículo 8a del capítulo en estudio, avala la vida justa, larga y fructífera de Abrán. Gén 25:8a Expiró, pues, Abrahán y murió en buena ancianidad, viejo y lleno de días, 8b y fue a juntarse con su pueblo.

(…) y fue a juntarse con su pueblo En varios versos, en el siguiente párrafo, podemos leer en diferentes versículos (Isaac, Ismael, Jacob, Moisés, su hermano Aarón, y otros más), como la biblia describe, en estos versos, la ruta después de la muerte. En cada uno de ellos, los difuntos, van a juntarse con los habitantes extintos de su pueblo; ¿Cuál es el significado? Pues, que hay vida despúes de la muerte. Referencias cruzadas:

           3.    Génesis 15:15 (… Yahweh le dice a Abrán)Tú irás a tus pad res en pazy serás sepultado en buena veje.

4.   Génesis 25:17 Estos fueron los años de la vida de Ismael: ciento treinta y siete años; y expiró y murió, y fue reunido a su pueblo.

5.   Génesis 35:29 Y expiró Isaac y murió, y fue reunido a su pueblo, anciano y lleno de días; y sus hijos Esaú y Jacob lo sepultaron.

6.   Génesis 49:33 Cuando Jacob terminó de encargar estas cosas a sus hijos, recogió sus pies en la cama y expiró, y fue reunido a su pueblo.

7.   Números 20:24 Aarón será reunido a su pueblo, pues no entrará a la tierra que yo he dado a los hijos de Israel, porque vosotros os rebelasteis contra mi orden en las aguas de Meriba.

8.   Deuteronomio 32:50 Morirás en el monte al cual subes (Moisés), y serás reunido a tu pueblo, así como murió tu hermano Aarón sobre el monte Hor, y fue reunido a su pueblo; (…)

Cada versículo señala a patriarcas, sacerdotes y pueblo escogido, como sabedores hacia dónde se dirigen después de la muerte. Leamos, Ezequiel 18:23 ¿Acaso creen que me complace la muerte del malvado? ¿No quiero más bien que abandone su mala conducta y que viva? Yo, Yahweh, lo afirmo. Lucas 16:22-24. Está claro; los antiguos hebreos y los de la época de Jesús, como María y Martha; eran conocedores de la ruta espiritual, después de la muerte. Y lo refrenda: Eclesiastés 12:7 (…) y el espíritu volverá a Dios, que es quien lo dio. 

El objetivo del creyente, es la esperanza, lo irónico es que, la tenemos frente a cada uno de nosotros. Sin embargo, parecería que está fuera de alcance. La serteza es que cuando pecamos fracasamos, aun si el arrepentimiento es sincero. No obstante, actuando así, estamos perfeccionando nuestro espíritu. Estamos seguros de que llegaremos a un final feliz. El PIN de la ruta hacia Dios, es perseverar en Él, Ganemos la promesa de Dios, la vida eterna.

¡Qué vida más ejemplar de Abrahán, fiel devoto! Murió, dando todo lo que un ser humano da, y más, a pesar de sus limitantes. Se ganó a pulso las bendiciones con las cuales Yahweh Dios, lo colmó. Dios tomó la iniciativa con Abrahán; y el Patriarca supo, con fe y humildad, obedecer. Tuvo confianza de que el único Dios verdadero no lo abandonaría. Yació como servidor del Señor Yahweh, y por tal razón, recibió la Gracia, con justo mérito. 

Apología a la fe

El término “fe” viene del latín fidesFides significa “confianza” o “lealtad”. D. RAE. Teólogos y filósofos, pensadores adversarios. Sin embargo, no todos; ejemplo, Agustín de Ipona, desarrolló de que la fe y la razón podrían avenirse en armonía, valiéndose a la vezTomás de Aquino, arguyó de que la fe y la razón son dos formas de inteligencias superpuestas y conducen a la verdad. Otros afirman que hay conflicto al tratar de explicar la existencia de Dios, con la razón.

FE DE DIOS

Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se veHebreos 11:1

Vivimos por fe, no por vista2 Corintios 5:7

Jesús le dijo: ¿Porque me has visto, has creído? ¡Bienaventurados los que no ven y creen! Juan 20:29

Por esto, la fe es por el oír, y el oír por la Palabra de Dios. Romanos 10:17

Pero tiene que pedir con fe y sin dudar nada, porque el que duda es como las olas del mar, que el viento agita y lleva de un lado a otroSantiago 1:6

Confía en Dios de todo corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia. Proverbios 3:5,6

Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe1 Juan 5:4

Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, escrito está: Mas el justo por la fe viviráRomanos 1:17

Manténganse alerta; permanezcan firmes en la fe; sean valientes y fuertes1 Corintios 16:13

Si creemos con fe, y oramos pidiendo a Yahweh incremente nuestra fe, las dudas, cada día menguarán. 

FE Y FILOSOFÍA

Karl Jaspers, sostiene que la fe no es un acto irracional. Es un acto de convicción ligado a la razón. Significa que la fe se compone de convicción de hecho; y labor de raciocinio.

Blaise Pascal, en sus estudios “Pensamientos”, investiga y arroja la correlación entre fe y razón; y planeó la doctrina, de que la fe es una acción de voluntad, que propasa la razón.

Søren Kierkegaard, tocó la materia de la fe a partir un aspecto existencialista, arguyendo que la fe es potestad privativa e implica un brinco hacia lo oculto.

Immanuel Kant. razona que la fe se sustenta en creer sin alegaciones racionales; en tanto que la razón se sostiene en la demostración y el análisis lógico. Según esta perspectiva, la fe y la razón conciernen a ámbitos disímiles y nunca conviene enlazarlos.

A excepción de Blaise Pascal, los filósofos concuerdan que la razón es la antítesis de la fe y que, por medio de la fe, no se puede demostrar nada y que solamente la razón, podría hacerlo. No obstante, la razón lógica y científica no puede afirmar que Dios existe, ni tiene argumentos lógicos que demuestren su no existencia. Pero el conocimiento se basa en la evidencia y la razón. —La fe se basa en la confianza y la creencia. 

Sin embargo, los creyentes no necesitamos razones para creer. Creemos en Dios, porque lo sentimos y tenemos razones para aquello. Es decir, nosotros creemos por fe y no por vista, e inmediatamente de creer, confiamos en las razones que tenemos para continuar creyendo en nuestro Dios salvador. No es juego de palabras, ni circunloquio. Por ejemplo, una razón mayúscula, puede ser la vida en sí, la naturaleza y, por ende, dentro de la naturaleza, Génesis 1:28-31 (los 5 sentidos lo perciben). Entonces, ¿en qué momento entra la razón?: ¡En la práctica religiosaLa cognición debe intervenir para que la percepción que alcanzamos a entender, poco o mucho, de las sagradas escrituras, se afiance y se integre al conocimiento espiritual. Este entender del alma, debe ser revisado episódicamente, como sana costumbre, mediante el pensamiento reflexivo. 

Podemos comprender a Dios, pero siempre será de una manera parcial, de ahí la necesidad del uso de la razón como de la fe, en la comprensión inacabada que podemos tener de Dios. Nuestro discernimiento del mundo es finito, limitado y falible. No podemos guiarnos tan solo por la fe, esta quedaría mal apoyada sin un razonamiento que la sostuviera. Los cristianos debemos argumentar nuestras creencias a través de la comprensión racional de los pasajes bíblicos: ¡Qué nos quiere decir Yahweh!, ¿cuál es el mensaje de Dios?

Jhosep Ratzinger: la fe y la compresión van tan parejas, como la fe y la permanencia, porque permanecer (perseverar) y comprender son inseparables.

Es la fe la que determina a la verdad (Dios) ante todo; y la verdad determina al objeto de la fe (Yahweh Dios).

Fuente: https://humanidades.com/fe/#ixzz8mnZOeXbK

De este razonamiento se deduce, que tanto Santo Tomás, como San Agustín, se referían a la fusión de la razón y la fe, desde la perspectiva de reflexionar racionalmente, la Palabra de Dios, a fin de comprenderla. De esta manera, podemos perseverar en ella, mediante el razonamiento, el pensamiento, la cognición del hombre. No se referían a que, en virtud de la razón, se puede demostrar la existencia de Dios, ¡no! 

Antes de concluir, reflexionemos sobre, confianza, humildad y obediencia; que, junto con la fe, son los atributos de Abrahán, para perseverar en Yahweh.

Confianza

Es la determinación de creer libre y voluntariamente. Por lo cual, confiar a plenitud es práctica de fe. ¿La confianza de Abrahán, qué réditos le dio? Otorgó: seguridad, sosiego, compañía, paz, como en el edén. La feliz espera de una nueva vida en el Reino Celestial, y la confianza absoluta de una vida peregrina, dedicada a Dios.

Humildad

La humildad se manifestó en el Patriarca de manera consciente como virtudy esta evolucionó, al reconocer sus flaquezas y sus límites, frente a Yahweh Dios. Agustín de Hipona, lo entiende como: toda tu humildad consiste en saber que eres hombre. Abrahán lo tuvo claro.

Obediencia

El padre Abrán, fue voluntariamente obediente, y consciente al obedecer la voluntad de Dios; este “detalle” es implicatorio; subordinó su voluntad a Dios. Abrán acató, de modo fehaciente, las instrucciones, y cumplió disposiciones. Abrahán se entregó a Yahweh. ¿Por qué?

CONCLUSIÓN

La pregunta del último párrafo, es fácil de contestar; Abrahán se entregó por amor al único Dios Verdadero, Yahweh. En consecuencia, ¿qué será primero, la fe, el amor o la confianza? Porque la humildad y la obediencia son consecuencias de estas virtudes. ¿Será el amor? Nosotros creemos que sí. Yahweh Dios debería ser amado de tal manera que, de originarse este amor desprendido y sincero, inmediatamente nos olvidaríamos de nuestra existencia y pasaríamos a ser parte de Él. Este amor Divino, el mismo amor, nos llamará a dejar el mundo, porque es antagónico a lo terrenal, como la luz a la obscuridad. De nacer en nuestro corazón, la vida con Dios, será eterna. Y amarás a Yahweh tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas— Deuteronomio 6:5; Deuteronomio 10:12

Abrahán, ya desde Ur de los caldeos, su tierra natal; él, la familia, padre y hermanos, sabían de la existencia del Dios verdadero; es cierto que, algunos de ellos, como Sara, también adoraban ídolos y a Yahweh. El punto es que, el Patriarca, conocía desde aquellas tierras a Dios, y lo amaba. Creemos que lo amó tanto, que Dios creyó que Abrahán tenía el potencial necesario para la encomienda que a él estaba a punto de dar. Y ese amor del padre Abrahán hacia Yahweh, hizo que naciera en él, su fe. Fe, necesaria para continuar creyendo; y que la mantuvo y la acrecentó a partir del llamado de Dios (Génesis 12:1). Elohim demandó a Abrán que vaya a una tierra, que ni siquiera conocía el nombre, inexplorada. Asimismo, renuncie a su familia y se encamine a lo ignoto. ¡¡Qué fe de Abrahán, increíble!! Y por esa fe absoluta y verdadera, Abrahán tuvo confianza cuando enfiló al rescate de Lot. También fue fehacientemente obediente y humilde, al aceptar que debía inmolar a Isaac, su único hijo. Expulsar a Ismael, pese a que lo amaba como padre. Y tuvo por fe, confianza y esperanza, cuando Dios prometió que en la senectud de Sara, tendría un hijo; el hijo heredero de la promesa, aquel que germinaría en su ancianidad. Aguardó, con esperanza fuerte y maciza, un futuro que él no veía; sin embargo, una vez florecida la fe en su corazón, pudo visualizar el futuro cierto y alcanzable, sin dudas. ¡Cuán inconmensurable fue su fe, confianza, humildad y obediencia! Cada una de ellas es fruto del amor a Dios. Hermanos, amenos a Dios, tengamos fe; la confianza vendrá inminentemente. No olvidemos que, la fe debe ir al pensamiento y el pensamiento debe volver a la fe; de este modo dispondremos de una fe sabia, razonada, lista para ponerla en práctica. Así poseemos pensantes argumentos, para ser un buen cristiano. Esta fe, razonada mediante las Sagradas Escrituras, es necesaria para ser humilde y obediente, como Abrahán.

Hasta la próxima publicación hermano, bendiciones. Tengamos fe.



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